
Un blazer bien elegido estiliza. Uno que no es para tu cuerpo, tapa. Más allá del corte, hay dos reglas que valen para todas: que el hombro calce justo en tu hombro y que abroche sin tirar ni abrirse.
Clásico / recto
Línea recta, sin ajuste en la cadera. Es el más neutro de todos y funciona en la mayoría de las siluetas. Es el gran aliado de las mujeres altas, a quienes les van casi todos los cortes.
Entallado
Marca la cintura con costuras o con un solo botón. Favorece a la silueta reloj de arena, porque acompaña su cintura. En la rectángulo, crea esa cintura visualmente.
Estructurado
Hombro bien definido y tela con cuerpo. Es ideal para la silueta pera, porque suma presencia arriba y equilibra la cadera.
Sin cuello o de hombro suave
Sin solapas anchas ni hombreras. Favorece a la silueta triángulo invertido (hombros más anchos que las caderas), porque no agrega volumen donde ya lo hay.
Fluido o relajado
Cae suelto, sin marcar el torso. Acompaña a la silueta manzana sin ceñir la zona media.
Largo (a la cadera o más abajo)
Alarga la figura. Favorece a la silueta rectángulo y también a quienes tienen más busto, porque un blazer largo y prolijo estiliza más que uno corto y cuadrado.
💡 Vale la pena recordar: ninguna tendencia es una regla fija. Adoptala si te suma y resalta lo que ya tenés de bueno — no como una obligación. Lo que hace a un look tuyo no es seguir la tendencia al pie de la letra, sino saber elegir qué parte de ella te representa.
✨ Tip Zafira
Si sos petite, probá un blazer entallado que llegue a la cadera o un poco más arriba: alarga visualmente las piernas. Y si te enamoraste de uno que te queda grande, un buen arreglo de sastrería puede hacer maravillas.
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