El pantalón: de prohibición a símbolo de libertad

La verdadera evolución del sastrero es que nació para romper estructuras

Hoy es una prenda imprescindible, pero durante siglos las mujeres no podían usar pantalones libremente. En París, una ordenanza de 1800 obligaba a solicitar un permiso especial para vestir prendas consideradas “masculinas”. Aunque hacía décadas que no se aplicaba, la norma recién fue derogada en 2013.

El cambio comenzó a mediados del siglo XIX con Amelia Bloomer, quien impulsó una alternativa más cómoda a los vestidos de la época. A principios del siglo XX, Paul Poiret presentó sus harem pants, y poco después Coco Chanel terminó de popularizar el pantalón femenino al convertirlo en sinónimo de elegancia, comodidad y libertad.

Lo que nació como una ruptura con las convenciones de su tiempo es, hoy, un básico indiscutido del guardarropa femenino.

¿Querés saber cómo esta revolución del pantalón se unió a las estampas más elegantes del guardarropa masculino?

👉 El código secreto de la City: El origen de la raya diplomática




Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio