La colorimetría es el arte de identificar qué colores armonizan con tu tono de piel, ojos y cabello. No se trata de moda ni de tendencias — se trata de vos.
El sistema se divide en cuatro estaciones: Primavera, Verano, Otoño e Invierno. Cada una agrupa personas con características similares y una paleta de colores que las potencia.
🌸 Primavera — Cálida y clara Piel: marfil, durazno o con pecas doradas. Ojos: verdes, celestes o marrones claros. Cabello: rubio dorado, castaño claro o pelirrojo suave. Sus colores: melocotón, coral, verde menta, camel, dorado suave. Evitá los negros puros y los grises fríos.
☁️ Verano — Fría y suave Piel: beige rosado, olivácea fría o con rojeces sutiles. Ojos: grises, azules o verdes apagados. Cabello: castaño ceniza, rubio ceniza o plateado. Sus colores: lavanda, rosa palo, azul cielo, gris perla, bordo suave. Evitá el naranja y el amarillo intenso.
🍂 Otoño — Cálida y profunda Piel: dorada, bronceada o con subtono cobrizo. Ojos: marrones, verdes oliva o ámbar. Cabello: castaño oscuro, pelirrojo intenso o negro cálido. Sus colores: terracota, mostaza, verde oliva, marrón chocolate, naranja quemado. Evitá los rosas fríos y el plateado.
❄️ Invierno — Fría y contrastada Piel: muy clara con subtono rosado o piel oscura con subtono azulado. Ojos: negros, marrones oscuros o azules intensos. Cabello: negro, castaño muy oscuro o blanco puro. Sus colores: negro, blanco puro, rojo intenso, azul marino, fucsia. Evitá los tonos tierra y el beige.
¿Cómo saber cuál sos? Mirá las venas de tu muñeca: si son azules o violetas sos fría (Verano o Invierno). Si son verdes o amarillo-verdosas sos cálida (Primavera o Otoño). También podés probarte un pañuelo blanco puro y uno crema cerca del rostro — el que te ilumina define tu subtono.
